Noticia

Devolviendo el embrujo a España

27 de Julio de 2025;
En el día de hoy, un día como otro cualquiera podría haber sido, queremos constatar desde esta publicación la buena marcha en términos generales actual de nuestro país España, que coincide en el tiempo precisamente con el desempeño artístico-cinematográfico del que escribe, Pedro Alonso Pablos, sin que ello pueda ser a priori categorizado como causa-efecto al 100%.

Hay que matizar este hecho: efectivamente el argumento podría caer en la falacia "post hoc ergo propter hoc" (después de esto, por lo tanto debido a esto); es decir, no hay garantía de que el hecho de que Pedro Alonso Pablos esté desempeñando su tarea cinematográfica-artística actualmente haya desencadenado directamente el resurgir de su país natal en términos socio-económicos. No podemos afirmarlo categóricamente, pero lo que no podemos hacer tampoco es negarlo categóricamente; simplemente, existe la posibilidad.

Pero la realidad es que España, y ahora se mencionarán en el artículo algunos datos macro necesarios, está creciendo al -aproximadamente- 2,4% este año, mientras que otros países de referencia crecen mucho más lentamente en el mismo período de tiempo (Francia crecerá al 0,6%; Italia también al 0,6; Alemania crecerá quizá al 0,2; y por mencionar otros países no del entorno pero también de referencia, citamos el crecimiento probable de EEUU en 2025, aproximadamente del 1,7%, y el de China que estará sobre el 5%). Por lo tanto, parece que en conjunto la economía española, con esa combinación de turismo + exportaciones + energías renovables + políticas sociales, está funcionando moderadamente bien, tal y como se viene reseñando en este medio en los últimos tiempos.

Por hacer un pequeño inciso relacionado con el turismo, comentamos que este año, en las costas de Mallorca, ha fondeado, entre otros, el megayate del mismísimo director y productor de cine americano Steven Spielberg, tal y como se recoge en multitud de medios a nivel global.

Y ahora toca hacer un repaso somero por la obra que está presentando Pedro, el que escribe, al mundo, principalmente películas: En lugar de tratarse de un tradicional "realismo extremo" que impera (imperaba) en la literatura y cine españoles (ahí tenemos las obras literarias clásicas de Cervantes o el cine de Pedro Almodóvar); en su lugar, decimos, Pedro ha restaurado la magia y el embrujo españoles bien añadiendo diversión y fantasía que viene del norte (recordemos Triskipolis, su película punta de lanza para el público infantil), o mismamente por el sur (mencionaremos en este caso su adaptación de los Cuentos de la Alhambra de Washington Irving -siguiendo la estela de Las mil y una noches- o la más personal Abenzaidún y Wallada, que aportan todas ellas una visión idealizada y fantástica de Al-Ándalus y todo lo que viene del sur como ya hemos comentado).

Es decir, Pedro está restaurando lo que se conoce como "embrujo español" que es esa cosa que tiene España que no tiene nadie, y que consiste precisamente en ese lento devenir de su destino, creado principalmente por aditamentos o capas fruto de los diversos pueblos que han pasado por la Península Ibérica desde el inicio de los tiempos.

No es la intención del que escribe, en este punto concreto, "cancelar" la literatura y cine realistas españoles; es decir, Pedro Almodóvar y su hermano Agustín van a poder seguir produciendo películas, no hay problema de ningún tipo en esto, pero claro, haciendo uso del instrumento de la palabra (a través de este medio de comunicación) vamos a "poner en su lugar" algunas cosas, ya que, como es notorio, la obra de Pedro (Alonso Pablos) está resultando primero conforme a las creencias de gran parte de la población mundial, que se concentra sobre todo en África y Asia (no solo existe el mundo occidental, señores), y no solo conforme, sino atractiva para estos grandes colectivos, que ven cómo la profundidad de campo de los temas que toca Pedro (Alonso Pablos) son los que se esperan de un productor de cine comprometido y que quiere lo mejor para la Humanidad, tratando con cariño, cuidado y respeto todo tema que se pasee por sus películas.

España no es perfecta, y no tenemos aspiración ninguna de serlo. No queremos tampoco "cancelar" ni "reprobar" nada ni nadie en especial pues estaríamos cayendo en el mismo error que podríamos estar señalando. Simplemente España quiere ser un país plural, abierto, donde todo tiene cabida; donde, como se pueda, podemos y debemos convivir cívicamente. Ese es el espíritu de todo el asunto y así vamos a tratar de continuar.