Las enseñanzas de Walt Disney a los futuros productores de cine
20 de Octubre de 2019; redacción Arscodex
Se ha dicho muchas veces que sobre cine se aprende más en un videoclub que en una escuela de cinematografía, y esta afirmación es, a nuestro juicio, totalmente cierta. Pues bien, es por ello que debemos desgranar las enseñanzas que nos dejó nuestro querido productor Walt Disney para hacer cine, y comprobar que las estamos siguiendo, tanto las explícitas (aquellas que él mismo dijo) como las implícitas (lo que él hacía aunque no lo dijera).
Así, lo primero es tener en cuenta eso que Walt dijo sobre el cine: "Me la jugaré con el púbico, no me fío de la crítica" (o algo así). Nada más cierto. La crítica seguirá la estela de lo que funciona a nivel público, y si no la sigue, se reciclará hasta que lo haga.
Lo segundo es eso de "tener todos los derechos sobre la obra propia". Esto en cine es difícil, pero necesario. Y él, después de que le hicieran alguna jugarreta quedándose con los derechos de algún que otro personaje (recordemos al predecesor de Mickey Mouse, Oswald the Rabbit), pudo apreciar que le fue bien en este punto. En lo tocante a las prácticas cinematográficas del que escribe estas líneas, Pedro Alonso Pablos, podemos decir que está llevando a rajatabla este precepto tal y como Walt dijo.
Luego podemos tener en cuenta lo que hacía, aunque no lo dijera explícitamente. Las películas calificadas como para todos los públicos. Es un axioma conocido que así como las canciones famosas y apreciadas son memorables, las obras de arte universal son para todos los públicos, que no se me pregunte por qué. Bueno, si se me pregunta, la respuesta es fácil: El artista tiende a hacer obras con la máxima difusión, es decir, es una característica del Arte su difusión amplia. Y para ello una obra de arte, para llegar a una mayoría de personas, debe ser para todos los públicos por razones obvias. Es sencillo de entender: una película para niños la puede ver un adulto pero un niño no puede ver una película para adultos. Si ampliamos un poco la categoría de "para niños" con "para todos los públicos" tenemos la solución.
También podemos decir que Walt, aunque no lo dijo quizá directamente por ser absolutamente explícito, se apoyaba en la música como elemento fundamental definitorio de las películas y del propio cine, y el productor que escribe también puede señalar esta casilla pues está llevando esta enseñanza muy a pies juntillas.
Hay una serie de otras características que el productor que escribe está transfiriendo a sus obras y que por ser absolutamente explícitas, en la línea de lo que se está hablando en este artículo, no hace falta comentar.
Así pues, es preciso que todos aquellos aprendices de cineastas que se precien pueden ir leyéndose lo que Walt dijo para crecer como productores y ser mejores en su campo. Pero sobre todo, sobre todo, ver sus películas. Nosotros lo hemos hecho.
Así, lo primero es tener en cuenta eso que Walt dijo sobre el cine: "Me la jugaré con el púbico, no me fío de la crítica" (o algo así). Nada más cierto. La crítica seguirá la estela de lo que funciona a nivel público, y si no la sigue, se reciclará hasta que lo haga.
Lo segundo es eso de "tener todos los derechos sobre la obra propia". Esto en cine es difícil, pero necesario. Y él, después de que le hicieran alguna jugarreta quedándose con los derechos de algún que otro personaje (recordemos al predecesor de Mickey Mouse, Oswald the Rabbit), pudo apreciar que le fue bien en este punto. En lo tocante a las prácticas cinematográficas del que escribe estas líneas, Pedro Alonso Pablos, podemos decir que está llevando a rajatabla este precepto tal y como Walt dijo.
Luego podemos tener en cuenta lo que hacía, aunque no lo dijera explícitamente. Las películas calificadas como para todos los públicos. Es un axioma conocido que así como las canciones famosas y apreciadas son memorables, las obras de arte universal son para todos los públicos, que no se me pregunte por qué. Bueno, si se me pregunta, la respuesta es fácil: El artista tiende a hacer obras con la máxima difusión, es decir, es una característica del Arte su difusión amplia. Y para ello una obra de arte, para llegar a una mayoría de personas, debe ser para todos los públicos por razones obvias. Es sencillo de entender: una película para niños la puede ver un adulto pero un niño no puede ver una película para adultos. Si ampliamos un poco la categoría de "para niños" con "para todos los públicos" tenemos la solución.
También podemos decir que Walt, aunque no lo dijo quizá directamente por ser absolutamente explícito, se apoyaba en la música como elemento fundamental definitorio de las películas y del propio cine, y el productor que escribe también puede señalar esta casilla pues está llevando esta enseñanza muy a pies juntillas.
Hay una serie de otras características que el productor que escribe está transfiriendo a sus obras y que por ser absolutamente explícitas, en la línea de lo que se está hablando en este artículo, no hace falta comentar.
Así pues, es preciso que todos aquellos aprendices de cineastas que se precien pueden ir leyéndose lo que Walt dijo para crecer como productores y ser mejores en su campo. Pero sobre todo, sobre todo, ver sus películas. Nosotros lo hemos hecho.
Noticias relacionadasLa importancia de la música en el cine - 03 de Octubre de 2025
Las actividades turísticas y agrícolas de la familia de Pedro Alonso Pablos han inspirado su próxima película, El sentido de la vida - 01 de Enero de 2025
El amor, valor seguro para el arte - 10 de Diciembre de 2024
¿Son todos los grandes artistas nacionalistas de su país? - 19 de Septiembre de 2024





