La propiedad intelectual, la más elevada de las propiedades; más delicada que el vuelo de una libélula
25 de Octubre de 2019; redacción Arscodex
En el artículo siguiente vamos a desgranar el porqué de la importancia de mantener un buen ecosistema digital donde se cumplan los preceptos de la propiedad intelectual a todos los niveles, simplemente porque la propiedad intelectual es la más elevada de las propiedades, la más cercana a lo divino; más delicada que el vuelo de una libélula; miras para otro lado brevemente y ha desaparecido.
Lo cierto es que distintas culturas, aunque ahora con internet todos tendemos a ser un único pequeño mundo, tienen una forma distinta de aproximarse a la propiedad intelectual, como después veremos. Lo cierto también es que para que florezcan las artes es preciso cierta estabilidad política y civil que a veces se da en algunas regiones de este nuestro pequeño mundo, y a veces no.
Si comenzamos repasando los períodos históricos de mayor florecimiento de las artes y las letras, podemos comprobar que en la época griega este pueblo se esparció por el Mediterráneo llegando incluso a la Península Ibérica, como muestra de su esparcimiento y, aunque estaban guerreando entre ellos constantemente, cierta estabilidad se pudo dar, sobre todo en el epicentro de este difuso imperio, Atenas. De esta ciudad es de donde proceden las obras de Fidias y Praxiteles, además de los cantos de Homero y otros poetas.
Más adelante, en el florecimiento de la época romana, aunque un poco más pragmáticos ellos, pudieron escribirse grandes obras, ensayos filosóficos u obras de carácter militar, como pueden ser los legados del propio César o los textos de Cicerón o Séneca; y destacando de manera muy especial Las metamorfosis de Ovidio. Para ello hubo necesidad de que la conocida como Pax Romana tuviera lugar en todo el Mediterráneo.
Continuemos con el curso de la historia y llegaremos al período de expansión del Islam, que como muy bien sabemos nos han dejado muchos legados. Ejerció una buena influencia sobre los territorios que fueron conquistados, y por poner un ejemplo sencillo, en Al-Andalus, califato independiente, florecieron también las artes y las letras, mencionando por ejemplo al físico Averroes. No nos engañemos, y otorguemos el honor de haber fijado la denominación gráfica de los números que se utilizan en todo el mundo en la actualidad incluyendo el 0 a los árabes, además de haber hecho otros muchos descubrimientos y habernos dejado, después de haber sido destilados por el francés Antoine Galland, Las mil y una noches.
Durante el renacimiento la cosa estaba un poco más tensa en Italia y todavía nos preguntamos cómo puede ser que hayan dejado esa maravilla de obras de arte, principalmente de arquitectura, escultura y pintura, los genios renacentistas (mencionemos a Miguel Ángel o Leonardo da Vinci). En este caso sí que podemos apreciar que pese a la inestabilidad política de Italia, o los diversos reinos que la conformaban en los comienzos de la Edad Moderna, el arte se dio, y muy bien.
El Siglo de Oro español se pudo dar muy posiblemente debido a que, precisamente, el Oro de dicho siglo llegara a raudales de América, y se diera la suficiente riqueza interna como para exportar las letras de manera bastante efectiva, habiendo sabido capitalizar el descubrimiento del nuevo continente fruto de la alianza entre el intrépido navegante Colón y las joyas de Isabel I de Castilla, que avalaron la aventura de embarcarse hacia el nuevo mundo.
Continuamos con el repaso histórico y llegamos a Hollywood, saltándonos el clasicismo musical y todo el arte procedente de oriente. En Hollywood se dan los supuestos necesarios para que florezca el arte en todo su esplendor. Lo principal es estabilidad política, civil y económica, donde se respetan las leyes y se respetan las libertades más básicas. Como sabemos, le pese a quien le pese, América es tierra de libertad, donde cualquiera puede conseguir triunfar y, si triunfa, será aclamado y respetado por todos (revísese la canción popularizada por Frank Sinatra New York, New York).
Bueno pues aprovechando que Europa ha estado en guerra durante todo el siglo XX, en los Estados Unidos de América ha florecido el arte de una manera bastante fuerte a nivel histórico, ya que este país ofrecía la tranquilidad interna suficiente para que esto ocurriera. Incluso nos tuvo que salvar el pellejo a los europeos con el desenlace de la II Guerra Mundial.
Ahora toca fijarnos en el contexto en el que el que escribe estas líneas se ha encontrado en España a principios del siglo XXI. Pues bien, diversas fuerzas opuestas entre sí hacen que las artes que se están dando en España en esta época, salvo honrosas excepciones, serán pasto de la arena del desierto que todo lo tapa con el paso del tiempo, debido principalmente a que por un lado el arte (hablando particularmente del cine) está muy politizado, donde prima el mensaje social por delante de la belleza intrínseca y espectacularidad que las obras de arte deberían tener. El público, que se percata del asunto, no respeta la propiedad intelectual, y estas dos fuerzas centrífugas, opuestas, convierten las artes españolas, y en gran medida, las de todo el mundo, exceptuando EEUU, Japón, Alemania y Reino Unido, en, como ya hemos comentado en algunas ocasiones, un páramo, un erial creativo donde no se salva casi nada ni nadie y pocas flores son capaces de florecer en este desierto artístico en el que nos toca vivir.
Lo que desea este medio es, por decirlo de una manera visual pero no muy estilosa, "templar gaitas", y tratar de que el arte europeo esté menos politizado y a la vez que el público sea capaz de apreciar y valorar este esfuerzo creativo. Y hacia ese camino es hacia donde se está dirigiendo este medio. Es normal que la población no respete la propiedad intelectual por otro lado, ya que está todo relacionado y como son "cuatro gatos" los que trabajan en el mundo del arte, la población no está involucrada en el proceso de creación y este hecho, que es como un círculo vicioso, hace que se acreciente el poco respeto por la propiedad intelectual en la mayor parte del mundo conocido. Así, es comprensible que el productor de cine español Enrique Cerezo, entre otros, haya sido valiente y se haya enfrentado a los que sistemáticamente vulneran la propiedad intelectual. Pero claro, como aquí no cobra nadie porque hay poco movimiento, pues el pueblo llano, el público, no es muy proclive a respetar nada porque poco les está llegando de la "gloria cinematográfica" patria.
Y como viene a ser ya muy tradicional en estos artículos, volvamos al comienzo del mismo, y recordemos que para que las artes florezcan es preciso que haya tranquilidad social y que se respete la propiedad intelectual (la que no está todavía en el dominio público, no la de Cervantes o Lope de Vega), la más elevada de las propiedades, la que es más delicada que el vuelo de una libélula (miras para otro lado y ha desaparecido).
Lo cierto es que distintas culturas, aunque ahora con internet todos tendemos a ser un único pequeño mundo, tienen una forma distinta de aproximarse a la propiedad intelectual, como después veremos. Lo cierto también es que para que florezcan las artes es preciso cierta estabilidad política y civil que a veces se da en algunas regiones de este nuestro pequeño mundo, y a veces no.
Si comenzamos repasando los períodos históricos de mayor florecimiento de las artes y las letras, podemos comprobar que en la época griega este pueblo se esparció por el Mediterráneo llegando incluso a la Península Ibérica, como muestra de su esparcimiento y, aunque estaban guerreando entre ellos constantemente, cierta estabilidad se pudo dar, sobre todo en el epicentro de este difuso imperio, Atenas. De esta ciudad es de donde proceden las obras de Fidias y Praxiteles, además de los cantos de Homero y otros poetas.
Más adelante, en el florecimiento de la época romana, aunque un poco más pragmáticos ellos, pudieron escribirse grandes obras, ensayos filosóficos u obras de carácter militar, como pueden ser los legados del propio César o los textos de Cicerón o Séneca; y destacando de manera muy especial Las metamorfosis de Ovidio. Para ello hubo necesidad de que la conocida como Pax Romana tuviera lugar en todo el Mediterráneo.
Continuemos con el curso de la historia y llegaremos al período de expansión del Islam, que como muy bien sabemos nos han dejado muchos legados. Ejerció una buena influencia sobre los territorios que fueron conquistados, y por poner un ejemplo sencillo, en Al-Andalus, califato independiente, florecieron también las artes y las letras, mencionando por ejemplo al físico Averroes. No nos engañemos, y otorguemos el honor de haber fijado la denominación gráfica de los números que se utilizan en todo el mundo en la actualidad incluyendo el 0 a los árabes, además de haber hecho otros muchos descubrimientos y habernos dejado, después de haber sido destilados por el francés Antoine Galland, Las mil y una noches.
Durante el renacimiento la cosa estaba un poco más tensa en Italia y todavía nos preguntamos cómo puede ser que hayan dejado esa maravilla de obras de arte, principalmente de arquitectura, escultura y pintura, los genios renacentistas (mencionemos a Miguel Ángel o Leonardo da Vinci). En este caso sí que podemos apreciar que pese a la inestabilidad política de Italia, o los diversos reinos que la conformaban en los comienzos de la Edad Moderna, el arte se dio, y muy bien.
El Siglo de Oro español se pudo dar muy posiblemente debido a que, precisamente, el Oro de dicho siglo llegara a raudales de América, y se diera la suficiente riqueza interna como para exportar las letras de manera bastante efectiva, habiendo sabido capitalizar el descubrimiento del nuevo continente fruto de la alianza entre el intrépido navegante Colón y las joyas de Isabel I de Castilla, que avalaron la aventura de embarcarse hacia el nuevo mundo.
Continuamos con el repaso histórico y llegamos a Hollywood, saltándonos el clasicismo musical y todo el arte procedente de oriente. En Hollywood se dan los supuestos necesarios para que florezca el arte en todo su esplendor. Lo principal es estabilidad política, civil y económica, donde se respetan las leyes y se respetan las libertades más básicas. Como sabemos, le pese a quien le pese, América es tierra de libertad, donde cualquiera puede conseguir triunfar y, si triunfa, será aclamado y respetado por todos (revísese la canción popularizada por Frank Sinatra New York, New York).
Bueno pues aprovechando que Europa ha estado en guerra durante todo el siglo XX, en los Estados Unidos de América ha florecido el arte de una manera bastante fuerte a nivel histórico, ya que este país ofrecía la tranquilidad interna suficiente para que esto ocurriera. Incluso nos tuvo que salvar el pellejo a los europeos con el desenlace de la II Guerra Mundial.
Ahora toca fijarnos en el contexto en el que el que escribe estas líneas se ha encontrado en España a principios del siglo XXI. Pues bien, diversas fuerzas opuestas entre sí hacen que las artes que se están dando en España en esta época, salvo honrosas excepciones, serán pasto de la arena del desierto que todo lo tapa con el paso del tiempo, debido principalmente a que por un lado el arte (hablando particularmente del cine) está muy politizado, donde prima el mensaje social por delante de la belleza intrínseca y espectacularidad que las obras de arte deberían tener. El público, que se percata del asunto, no respeta la propiedad intelectual, y estas dos fuerzas centrífugas, opuestas, convierten las artes españolas, y en gran medida, las de todo el mundo, exceptuando EEUU, Japón, Alemania y Reino Unido, en, como ya hemos comentado en algunas ocasiones, un páramo, un erial creativo donde no se salva casi nada ni nadie y pocas flores son capaces de florecer en este desierto artístico en el que nos toca vivir.
Lo que desea este medio es, por decirlo de una manera visual pero no muy estilosa, "templar gaitas", y tratar de que el arte europeo esté menos politizado y a la vez que el público sea capaz de apreciar y valorar este esfuerzo creativo. Y hacia ese camino es hacia donde se está dirigiendo este medio. Es normal que la población no respete la propiedad intelectual por otro lado, ya que está todo relacionado y como son "cuatro gatos" los que trabajan en el mundo del arte, la población no está involucrada en el proceso de creación y este hecho, que es como un círculo vicioso, hace que se acreciente el poco respeto por la propiedad intelectual en la mayor parte del mundo conocido. Así, es comprensible que el productor de cine español Enrique Cerezo, entre otros, haya sido valiente y se haya enfrentado a los que sistemáticamente vulneran la propiedad intelectual. Pero claro, como aquí no cobra nadie porque hay poco movimiento, pues el pueblo llano, el público, no es muy proclive a respetar nada porque poco les está llegando de la "gloria cinematográfica" patria.
Y como viene a ser ya muy tradicional en estos artículos, volvamos al comienzo del mismo, y recordemos que para que las artes florezcan es preciso que haya tranquilidad social y que se respete la propiedad intelectual (la que no está todavía en el dominio público, no la de Cervantes o Lope de Vega), la más elevada de las propiedades, la que es más delicada que el vuelo de una libélula (miras para otro lado y ha desaparecido).
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