La pantalla, ventana hacia el mundo real e imaginario para las personas del siglo XXI
27 de Abril de 2021;
En estos momentos en los que la humanidad está viviendo la pandemia del coronavirus, con confinamientos diversos según la zona o país en el que viva cada persona, la pantalla, y principalmente la pantalla de nuestro teléfono móvil "inteligente" ("smartphone" en inglés), se muestra como la ventana principal para que las personas se relacionen e interactúen con nuestro mundo y también con los mundos de fantasía que pueden ofrecer los videojuegos y las películas, además de la literatura u otras manifestaciones artísticas diversas.

Ni en nuestros más certeros sueños hubiéramos imaginado que esa pequeña pantalla, añadiendo a esta las que son mas grandes, como las pantallas de las tablets o las televisiones (o incluso las vetustas salas de cine), iban a tener la importancia que están teniendo en nuestros días, y que previsiblemente tendrán a lo largo del siglo XXI y es posible que más adelante.

Y es que el vídeo a través del móvil, una evolución del cine tal y como se conocía antes, descubre la realidad: nos llegan a través de este medio peliculitas de todas partes del mundo canalizadas por las redes sociales y aplicaciones de mensajería. Por lo tanto, la importancia del vídeo, de la pantalla, del móvil, se muestra alta en estos momentos y como hemos dicho previsiblemente se mostrará aún más importante a medida que vaya pasando el siglo XXI. Digamos que el vídeo por internet es "como beber agua" para nosotros ahora.

El próximo salto evolutivo de la pantalla es cuando conectemos nuestro pensamiento directamente entre nosotros (internet avanzado) o a máquinas. Pero así como se ha dado el cine en tres dimensiones (las famosas "gafitas") y este no ha terminado de cuajar, de esta manera en esta redacción pensamos que en ese estadio futuro de internet las películas seguirán teniendo importancia porque para contar una historia es preciso que los planos, los focos, los acentos, en definitiva los recursos narrativos, sean dominados por el director y en un entorno 3d libre esto no se puede dar ya que es posible que el espectador se sitúe en algún lugar de la escena que no facilite la visión de un hecho importante para el desarrollo de la historia.

Así que en principio podemos decir que el cine, sí, ese medio, ese arte, traído al mundo por los Hermanos Lumière en el siglo XIX, se nos mostrará casi eterno y su importancia será elevada incluso cuando internet evolucione. Y, como hemos contado antes, ni en los mejores sueños del que escribe este artículo, Pedro Alonso Pablos, llegó a imaginar que el vídeo por internet, del que él es pionero, iba a significar tanto para la humanidad.