El solo filmmaking o cine hecho íntegramente por una persona ya está aquí
10 de Junio de 2015;
Internet, con su afán rupturista, ha creado una nueva corriente en el cine, propiciado sobre todo por un abaratamiento y generalización de los métodos de producción, especialmente en películas de animación. Esta corriente, denominada "solo filmmaking", o cine hecho casi íntegramente por una persona, se acerca y planea sobre una industria que desde algunos puntos de vista necesita renovarse. Así, artistas de todas partes del mundo, efectúan esfuerzos todavía titánicos para sacar adelante producciones propias realizadas por equipos minúsculos, tan pequeños que frecuentemente en esta corriente, los integran una sola persona.

Es el caso de, por ejemplo, el corto Rosa (2011) de Jesús Orellana, quien se encerró durante tres años para producir su obra, y que le ha traído buenos frutos; según parece ha sido contratado por la compañía americana multinacional de medios Fox para no se sabe qué tareas.

También desde EEUU se está elaborando un largo en 3D que inicialmente fue creado por una sola persona: White Tiger Legend, cuyas capturas de movimiento fueron efectuadas solo por su creador último, un ex de Weta Digital (la productora de efectos de Peter Jackson) bastante conocedor del asunto y firmemente decidido a cambiar las reglas del juego llevando a cabo la tarea hercúlea de producir un largo él solo. Finalmente este esfuerzo se ha diluido ligeramente pues una campaña de Kickstarter acumuló esfuerzos económicos para poder contrarar más personal relacionado con la producción del filme.

Y después tenemos a Pedro Alonso Pablos, director de este medio de comunicación, que a través de su productora Pliski ha lanzado varias mini-series de televisión animadas, producidas casi íntegramentes por él mismo. En 2016, fecha posterior a la primera publicación de este artículo, Pedro ha lanzado también su primer largometraje hecho casi íntegramente por él mismo, La ruta de los elefantes. En 2021, Pedro contaba en su haber con cuatro de ellos incluyendo el mencionado.

Cabe afirmar que estos esfuerzos no son del todo nuevos, ya que por ejemplo Walt Disney hace casi un siglo se despachaba él solito o con la ayuda de su hermano cortos enteros. Obviamente, con los métodos de aquella época el realizar un largo completo era una tarea imposible, y al obtener cierta relevancia él y otros pioneros tomaron la decisión de contratar a personal para sacar adelante las series y/o películas. También queremos mencionar especialmente a una directora, Lotte Reiniger, que incluso antes que el propio Walt, realizó el primer largometraje animado y casi en solitario: Las aventuras del príncipe Achmed, basado en historias de Las mil y una noches, y que aunque mudo pero con música, supone un precedente importante para esta tendencia.

Esto, hoy en día, está cambiando ya que el acceso al software de ayuda al diseño 3D se está abaratando, todos (o casi) conocemos ya el programa Blender, de código abierto, que permite a miles de personas en todo el mundo realizar cortos de manera unipersonal y gratuita. Además, las propias ayudas o softwares hacen la tarea de producir filmes más fácil, rápida y eficaz, ya sea en 2D, 3D, o técnica mixta. De esta manera, y de la misma forma que por ejemplo Leonardo da Vinci pintó La Gioconda, el artista se vuelve más individual, hay un retorno al pequeño estudio milenario, y la perspectiva del cine gira como un caleidoscopio para ofrecernos nuevos puntos de vista.