Videojuegos hechos por solo una persona, al alza
07 de Enero de 2019; redacción Arscodex
Estos días está llegando a los oídos de los rastreadores de noticias de la redacción de este medio la importancia creciente de los estudios de videojuegos compuestos por solo una persona, que frecuentemente y necesariamente realiza todas las tareas creativas para sacar adelante un videojuego como el diseño, la música y la programación y mecánica.
Aunque el cine lleva ya tiempo tocando los corazones de las gentes de nuestro pequeño mundo, en este medio (el cine) no son frecuentes estos intentos creativos y podemos destacar principalmente a Lotte Reiniger, alemana que hacía películas casi en solitario con siluetas durante el siglo XX, y a Pedro Alonso Pablos, productor actual que aglutina la mayor parte de tareas para sacar adelante películas, ya sean cortos, medios o largometrajes.
Pero aunque en el cine se considere esto como algo intermedio, no un fin en sí mismo, sino como un estadio de prácticas para luego entrar a trabajar en un estudio grande, decimos que aunque en el cine esto tiende a ser poco común, en el mundo del videojuego, debido quizá a la diversa longitud de los juegos creados, esta condición es muy frecuente y son varios los estudios integrados por una sola persona que han destacado con sus creaciones en el mundo indie del entretenimiento informático.
El ejemplo principal que llega a nuestros oídos es el desarrollador llamado Lucas Pope y su juego Return of the Obra Dinn, disponible en Steam, con una banda sonora más que meritoria y una dinámica de juego y visuales muy interesantes. Tanto es así que los desarrolladores solitarios se esfuerzan en hacer cosas no tan corrientes, debido quizá a las limitaciones que tienen, y por ello su creatividad avanza a golpes agigantados.
Otros nombres a destacar son: Thomas Happ, Eric Barone o Jonathan Blow, desarrolladores solitarios avezados que se apuntan a esta nueva tendencia donde se fusiona la creatividad suelta en una sola persona y que está dando de qué hablar en la actualidad.
Aunque el cine lleva ya tiempo tocando los corazones de las gentes de nuestro pequeño mundo, en este medio (el cine) no son frecuentes estos intentos creativos y podemos destacar principalmente a Lotte Reiniger, alemana que hacía películas casi en solitario con siluetas durante el siglo XX, y a Pedro Alonso Pablos, productor actual que aglutina la mayor parte de tareas para sacar adelante películas, ya sean cortos, medios o largometrajes.
Pero aunque en el cine se considere esto como algo intermedio, no un fin en sí mismo, sino como un estadio de prácticas para luego entrar a trabajar en un estudio grande, decimos que aunque en el cine esto tiende a ser poco común, en el mundo del videojuego, debido quizá a la diversa longitud de los juegos creados, esta condición es muy frecuente y son varios los estudios integrados por una sola persona que han destacado con sus creaciones en el mundo indie del entretenimiento informático.
El ejemplo principal que llega a nuestros oídos es el desarrollador llamado Lucas Pope y su juego Return of the Obra Dinn, disponible en Steam, con una banda sonora más que meritoria y una dinámica de juego y visuales muy interesantes. Tanto es así que los desarrolladores solitarios se esfuerzan en hacer cosas no tan corrientes, debido quizá a las limitaciones que tienen, y por ello su creatividad avanza a golpes agigantados.
Otros nombres a destacar son: Thomas Happ, Eric Barone o Jonathan Blow, desarrolladores solitarios avezados que se apuntan a esta nueva tendencia donde se fusiona la creatividad suelta en una sola persona y que está dando de qué hablar en la actualidad.
Noticias relacionadas¿Es el cine sonoro el mejor avance técnico en su categoría? - 26 de Octubre de 2024
El solo filmmaking o cine hecho íntegramente por una persona ya está aquí - 10 de Junio de 2015





